martes, 23 de febrero de 2016

Reto al cuadrado.

Bueno, os cuento. Resulta que pensando un poco y viendo todo lo que ha pasado allí hace casi un año con los terremotos, se me ocurre que podría ayudar, que podría echar una mano ya que vamos y que tenemos unos días de sobra (si todo va bien)

No sabía muy bien que hacer y como hacerlo, pregunte a Chet Bhatta, de Advance Adventure  (la agencia que contratamos) Chet, es un buen hombre y se siente curioso, le extraña que unas personas que van allí a hacer "turismo" quieran "complicarse" un poco más, bendita complicación... 
Muy amablemente me comenta opciones y me informa de una fundación, www.pfnepal.org, Pioneer Foundation Nepal, la cual trabaja en diversos proyectos y es bastante conocida en Katmandú. 

No sabía muy bien como entrarles ya que no sabía tampoco que podía ofrecerles. Una mañana se me encendió una bombilla, la luz que me dejó todo claro, a la vista y que me ilusionaba. 
Me equivoqué vistiendo a mi pequeña y le puse un uniforme que ya le quedaba pequeño, tuve que rectificar y ponerle el que le acabábamos de comprar de su talla, seguidamente mientras le ponía el nuevo me acorde de que tiempo atrás, en su Centro de Educación Infantil, que no guardería, habían expuestas unas fotos, al parecer, el centro había mandado a Senegal unos paquetes, a través de una organización con la que colaboraron, que contenían un montón de uniformes del centro, Voilá! ya tenía que ofrecer si me ayudaba el centro, al que expondría la idea y esperaría que vieran como buena.

Pregunté a pfnepal y me dijeron que estaban muy centrados en estos momentos en los huérfanos y demás víctimas afectadas por los terremotos y que tenían un par de casas de juegos o guarderías con entre 30 y 40 niños. Verían con alegría e ilusión que los ayudará con lo que fuera ya que no tenían  mucho que ofrecer a estos niños.
Hablé  con el centro de educación infantil de mi hija y no dudaron, al día siguiente me tenían preparado unos 40 ó 50 uniformes para niños/as de entre 1 a 3 años, ESPECTACULAR, hablamos de hacer una circular para recolectar material escolar entre los padres que quisiesen colaborar y se pusieron manos a la obra.

Yo, cada vez más ilusionado empecé a pensar como poner todos esos uniformes y posible material en Katmandú, pues bien, todavía estoy en ello... quiero ponerlo todo en Madrid primero a través de correos o de viajes que haga mi mujer o un amigo y que facturen el material como equipaje propio. Una vez en Madrid mi idea es facturar dos maletas (aparte de las propias y el equipaje de mano) Cada maleta cuesta unos 93€ con la compañía con la que vamos.

Hemos empezado a recolectar algo de dinero para primero, pagar la facturación de estas dos maletas y segundo para si sobra algo de dinero, rellenar las maletas con material que falte o para donarlo in situ en la fundación. Todo esto lo he comentado con pfnepal y están entusiasmado con el tema, les he mandado fotos de los uniformes y han flipado. Ellos me han respondido con más fotos, estas que pongo hoy aquí y otras que prefiero guardarme.

Los que me conocéis sabéis que siempre busco ese "algo más " esa motivación extra y que mejor que esta. Vamos a intentarlo, hay voluntad y hay un buen motivo. A ver que sale, esperemos que muy bien, que podamos contarlo con alegría y buenos recuerdos.

Ya han empezado a ayudar algunos compañeros, están ayudando hasta con un par de euros, aportación más que suficiente. Se nos ha ocurrido coger la dirección de correo electrónico de los que aporten algo para enviarles por este medio un correo con alguna foto como agradecimiento.

Si alguien quiere participar en esta iniciativa que no dude en ponerse en contacto conmigo, se agradece y mucho. Si quiere puede mandar un email a Buyo_8_10@hotmail.com y se le indicará como puede hacer su aportación, sea de la cantidad que sea. Se le pedirá la autorización para enviarle la foto como agradecimiento a la dirección electrónica que nos indiquen. Anímense!! vale mucho la pena.

lunes, 15 de febrero de 2016

Que ganitas...

Con unas ganas infinitas afronto el último mes y medio antes de marchar.
Estoy deseoso, a pesar de saber lo que dejo aquí,  me va a costar mucho estar sin ellas, voy a echarlas mucho de menos, mi mujer y mi niña son lo más grande.
Por otro lado no veo el momento de embarcarme en esta aventura,  muy probablemente la más grande de mi vida, al menos hasta la fecha.

Tengo muchas ganas de montarme en el avión que me lleve a Katmandú, sentarme tranquilo a esperar, leer mientras sueño mirando por la ventanilla lo que me voy a encontrar. Ya se que libros me voy a llevar allí,  la guía Lonely es uno de ellos, hay bastante que leer aún sobre Nepal y sus gentes.
Tengo muchas ganas de pisar suelo nepalí, deseo andar por esas calles caóticas, regatear en alguna compra, y comer lo típico de allí, ganas también de conocer a mi guía y al porteador, el súper héroe que se va a encargar de llevar mi maleta, el que me va a quitar parte del peso para poder caminar mejor.

Tengo unas ganas inmensas de ver y oír los pueblos de los que hablo en mis entradas de este Blog,  ganas de descubrir esa cultura y jugar con esos chiquillos/as que me recordarán a "mi cotufa" ganas de regalarles algo y ver que cara ponen o de enseñarles algún truquillo o juego.

No veo el momento de ver las banderas y la piedra que me diga que ya cumplí mi objetivo, que me diga que ya puedo volver a casa a gusto, que ya estuve en el campo base de la montaña más alta del mundo.

Tengo muchas ganas de todo esto y de más, pero también de vivirlo tranquilo, pausado, de saborearlo todo y sacar lo mejor de mi, encontrarme alguna parte que no me conocía, verme en algún límite y superarlo, quiero hacerlo despacito, radiografiarlo mentalmente y llevármelo conmigo para siempre.
Así que paso a paso, de momento me gusta esto, prepararlo, pensarlo, masticarlo y ver de que manera mejorarlo, mi cabeza no para de darle vueltas, me va a marcar, lo sé, y quiero ver en que manera, pero ya llegará.

De momento iremos poco a poco, que vaya saliendo todo bien desde lo más simple, hay que disfrutarlo todo y los preparativos de un viaje es una de las partes que más me gustan hacer. Ya queda poquito que organizar.

Paralelamente se me ocurrió una idea, una que os va a gustar y que empiezo a ver muy posible dentro de este viaje, ya la saben mis familiares más allegados, algún amigo y los compañeros de trabajo a los que he recurrido para que me ayuden un poco. Os va a gustar, cuando la tenga más trabajada os la comunicaré. Me gusta complicarme la vida un poco, los que me conocen ya lo saben y esta es una prueba de ello.

No dejen de seguirme en este viaje, ya saben que se vienen conmigo.
Everest Desde Cero.


viernes, 12 de febrero de 2016

GorakShep – EBC – Kalapathar – Pheriche.

Durante los dos siguientes días saldremos desde Lobuche hacia GorakShep, considerado el primer campo base del monte Everest. Se encuentra situada a 5.164 y no se encuentra habitada durante gran parte del año. Solo en época de escaladas y de trekings es cuando se encuentra más accesible y en plena ebullición. Aquí es donde se suelen quedar los “caminantes” que van desde Lukla hasta el EBC (Campo Base del Everest) Al parecer en los últimos años ha sufrido un cambio (para bien) y ya hasta tienen internet, cosa que espero que sea cierta, porque no sé si podré estar tantos días sin hablar con mi mujer y mi cotufa.
EBC

El mismo día que se llega a GorakShep se hace una aproximación al EBC, para ver desde allí las casetas de los alpinistas que intentan año y tras año atacar la cumbre de Everest Y Lhotse. 
Ahí está mi sueño, a 5.364 metros, mi Everest particular, habré cumplido un reto que llevo años buscando y que no me ha dejado dormir muchas noches. Espero poder llegar allí con todas mis fuerzas y poder disfrutarlo. Fotos no van a faltar ya os lo digo. No sé que tipo de emociones pueden surgir en ese mismo sitio… ya os lo contaré.

Al día siguiente tendremos el día más duro de todos. Intentaremos hacer cumbre en el monte Kalapathar, 5.550 metros de altitud, del Kalapathar ya hablé en otra entrada anterior, por eso no voy a ser cansino.

Este día durará unas 8 horas de pateo, para llegar desde GorakShep a la cumbre del Kalapathar y vuelta hacia Pheriche.

Pheriche es una pequeña aldea donde no hay mucho más que algunas casas de campo para acoger a excursionistas y un pequeño y rudimentario hospital, donde se atienden principalmente a personas por el típico mal de altura. Que no te de una apendicitis allí, por que si no… Game Over. También es típica por sus centros donde se abastecen a los Jacks que llegan cargados desde otras poblaciones al sur, ayudando a porteadores, senderistas, alpinistas, escaladores etc.


Poco más que añadir de estos días, vamos a estar extenuados y lo peor de todo es que habrá pasado la adrenalina que nos mantenía con las ganas de llegar al objetivo. Habrá que pensar en otro objetivo, como por ejemplo, volver bien para poder contarlo todo. Queda la bajada, la enorme vuelta que nos llevará menos días pero estarán más cargados de kilómetros y horas de treking.


sábado, 6 de febrero de 2016

Fotos del último entrenamiento en el Teide.

Os dejo unas fotillos del último entrenamiento que hicimos en el Teide. Esta vez repitió Antonio y vino mi compañero de expedición, Romen, un titán que le sobraban pulmones para subir al pico, es bueno saber esto porque así se quién me podría prestar un pulmón durante el treking, que a esas alturas están bastantes cotizados. Fue un entrenamiento normal, paso nepalí y durmiendo en el refugio. Llegamos al refugio en buen tiempo, aunque se nos echó la noche encima.
Descansamos y al día siguiente, bueno en la madrugada, salimos para hacer cumbre, también con un buen tiempo,
Tras la cumbre llegó el momento de la verdad... la machacadora bajada... grandísimo tiempo, que fue fruto más bien de la desesperación por la llegada al coche, directos sin apenas parar, solo para beber agua en la zona del teleférico y del tirón para arriba. Apenas notamos la altura esta vez, y lo peor una vez más la bajada... que tortura!!

Pero bueno, llevamos más comida, nos acostamos antes y aprendimos de los errores de otras veces. A la mañana siguiente en el refugio, un chico hecho polvo nos recuerda donde estamos. Por el camino vamos dejando los restos de guiris en pantalones vaqueros que pensaban que sería buena idea ir al pico en esas condiciones. No parecen comprender muchos que esto es alta montaña y así está considerado, pero bueno...

Estrené las botas que llevaré a Nepal y aprobaron con sobresaliente alto.
Titulada por Romen, "The Martian"

La cena




Romen y yo
La sombra del padre Teide

Antonio, Romen y yo

Celebrando mi cuarta cumbre

Repostando durante la bajada
Expectáculo

Dingboche y Lobuche.


Cada vez estaremos más cerca y notando bastante ya a estas alturas el frio del Himalaya.

Saldremos de Tengboche para llegar a Dingboche donde estaremos a una altura de 4.530 metros sobre el nivel del mar… un auténtico pasón. Dingboche es una aldea situada al noroeste de Nepal, se encuentra dentro del Parque Nacional de Sagarmatha, nombre nepalí del Monte Everest. Increíblemente son unos pocos centenares de personas las que habitan esta aldea, después del terremoto y según las últimas informaciones que me llegan el número de habitantes ha bajado considerablemente al haber perdido todo lo que allí tenían.

En esta pequeña aldea pasaremos un segundo día de aclimatación. Nos valdrá para recuperar algo de fuerzas y para ayudar al cuerpo a adaptarse a esta altitud que ya supera en casi mil metros la altitud del Teide, montaña más alta de España y la que tenemos entrenada y donde hemos “sufrido” los efectos de la altitud.

Cerca de aquí se encuentra Periché, pueblo del que hablaremos en una futura entrada al ser un pueblo en el que estaremos a la vuelta.

Después del día de aclimatación cogeremos aire porque ya no hay otro día de descanso como esta y nos dirigiremos hacia Lobuche. Caminando durante aproximadamente seis o siete horas llegaremos a una altitud de unos 4.928 metros, rozaremos los cinco mil metros para llegar a Lobuche, uno de nuestros últimos destinos antes de cumplir el sueño.

Tingboche
Lobuche es una especie de asentamiento rural, donde miles de porteadores, sherpas, guías y aventureros llegan de pasada para seguir hasta el campo base del Everest. 
Está prácticamente a los pies del gran glaciar del Kumbu. Al parecer aquí el lujo más grande que puedes tener es que te toque en la parte de arriba de una litera. No hay nada más que Jacks y montañas. La comida es muy primitiva y es todo muy austero, ¡mejor! Desconexión total con el “mundo real”  Lo mejor son las vistas, Nuptse y Pumori se ven especialmente perfectos en este asentamiento.
Aquí pasaremos el resto del día para al día siguiente partir hacia nuestro próximo destino. Gorak Shep, considerado el primer campo base del Everest de la historia.