sábado, 6 de febrero de 2016

Dingboche y Lobuche.


Cada vez estaremos más cerca y notando bastante ya a estas alturas el frio del Himalaya.

Saldremos de Tengboche para llegar a Dingboche donde estaremos a una altura de 4.530 metros sobre el nivel del mar… un auténtico pasón. Dingboche es una aldea situada al noroeste de Nepal, se encuentra dentro del Parque Nacional de Sagarmatha, nombre nepalí del Monte Everest. Increíblemente son unos pocos centenares de personas las que habitan esta aldea, después del terremoto y según las últimas informaciones que me llegan el número de habitantes ha bajado considerablemente al haber perdido todo lo que allí tenían.

En esta pequeña aldea pasaremos un segundo día de aclimatación. Nos valdrá para recuperar algo de fuerzas y para ayudar al cuerpo a adaptarse a esta altitud que ya supera en casi mil metros la altitud del Teide, montaña más alta de España y la que tenemos entrenada y donde hemos “sufrido” los efectos de la altitud.

Cerca de aquí se encuentra Periché, pueblo del que hablaremos en una futura entrada al ser un pueblo en el que estaremos a la vuelta.

Después del día de aclimatación cogeremos aire porque ya no hay otro día de descanso como esta y nos dirigiremos hacia Lobuche. Caminando durante aproximadamente seis o siete horas llegaremos a una altitud de unos 4.928 metros, rozaremos los cinco mil metros para llegar a Lobuche, uno de nuestros últimos destinos antes de cumplir el sueño.

Tingboche
Lobuche es una especie de asentamiento rural, donde miles de porteadores, sherpas, guías y aventureros llegan de pasada para seguir hasta el campo base del Everest. 
Está prácticamente a los pies del gran glaciar del Kumbu. Al parecer aquí el lujo más grande que puedes tener es que te toque en la parte de arriba de una litera. No hay nada más que Jacks y montañas. La comida es muy primitiva y es todo muy austero, ¡mejor! Desconexión total con el “mundo real”  Lo mejor son las vistas, Nuptse y Pumori se ven especialmente perfectos en este asentamiento.
Aquí pasaremos el resto del día para al día siguiente partir hacia nuestro próximo destino. Gorak Shep, considerado el primer campo base del Everest de la historia.

miércoles, 27 de enero de 2016

Hacia Namche Bazaar y Tengboche.

Namche Bazaar.
Dejando Phakding atrás nos dirigiremos hacia Namche Bazaar, este pueblo está considerado la capital Sherpa, cuna de grandes Sherpas en la historia. En Namche Bazaar se llega a través de unos 10 o 12 kilómetros caminando y llegando a los 3.440 metros de altitud. Esta altitud ya está por encima de la altura del Refugio Altavista aquí en el Teide que está en 3.250 metros y donde dormir ya cuesta un poco. En Namche hay varias casas del té, lodges o casas de campos, en concreto Yeti lodge parece ser una buena opción a la hora de dormir allí, me lo recomiendan por el agua caliente (que en breves desaparecerá) y por el wifi, que evidentemente también desaparecerá en los próximos días, quedando totalmente incomunicados con “la vida real”, si por vida real entendemos la clase de vida estresantes que llevamos… en fin, ese es otro tema.

Namche está situada en la región del Kumbu y es paso para todas las expediciones y excursionistas que pasan desde o hacia las montañas cercanas al Monte Everest. Al llegar al este pueblo quedaremos allí el resto del día y el día siguiente completo. Esto es bueno para aclimatar y para eso está pensado, es el primer día de los dos días de aclimatación que tendremos.

El cuerpo a esas alturas necesita asimilar la falta de oxígeno en la sangre y tiene que adaptarse (increíblemente) y lidiar con esa falta y digamos que a contrarrestar esa falta de oxígeno delimitando por ejemplo la energía de la que disponemos normalmente. Nos notaremos más cansados, nos puede dar dolor de cabeza etc. Esto lo dejaremos para otra entrada más adelante.

En Namche Bazar hay varias cosas que hacer, visitar su museo sherpa, jugar con los niños del lugar (cosa que no dejaré de hacer) dar un paseo por la zona e incluso hacer un pequeño trekking de dos horitas hasta un punto en lo alto de una colina donde por primera vez tendremos una vista de la madre de las montañas. El Everest se asoma a lo lejos y parecerá llamarme, o eso me dicen desde la agencia nepalí, y yo me lo creo.

Tras el día de aclimatación salimos hacia Tengboche.
Interior monasterio Tengboche.
Situada a unos 3.867metros de altitud, Tengboche ya supera en más de 100 metros la altura del Teide y por lo tanto será la primera vez en mi vida que esté a esa altura. Tengboche tiene una vista panorámica de las montañas de la cordillera del Himalaya, incluyendo los picos conocidos, Everest, Nuptse, Lhotse, Ama Dablam, y Thamserku. Tenzing (el primer Sherpa en la historia en coronar el Everest) nació en este pueblo.


Su arquitectura más importante el es Monasterio de Tengboche, 
Tengboche.
muy conocido y famoso, precioso a mi parecer.

A lo largo de su historia Tengboche ha sido devastada en varias ocasiones, por terremotos, incendios etc. A este pueblo llegaremos tras 10 kilómetros y unas 6 horas de caminata. Este día dará para poco. Visitar el monasterios es visita obligatoria, esperemos no estar muy cansados o tener algún síntoma de mal de altura, el resto del día será para dar una vueltita, estirar piernas y descansar. 
Al día siguiente día duro.

jueves, 21 de enero de 2016

Notas de pensa.

No puedo sino más que dar las gracias.
Me siento muy agradecido a mis paisanos de Melilla, a toda esa prensa melillense que desde el primer momento en el que han sabido de esta aventura se han puesto en contacto conmigo para interesarse por todo lo que conlleva un viaje como este.
Desde primer momento se han hecho eco y no han tardado algún medio en investigar si otro melillense ha estado en el campo base del Everest.
Más premio será y más orgullo aún si además de llegar soy el primero. Al parecer no hay constancia ninguna de que un melillense haya estado allí alguna vez, de ser así seré el primero, pues eso, doble alegría.
Evidentemente sacaré la bandera de mi ciudad si es que llego a mi meta. Como lo he hecho siempre que he ganado algo o que he logrado algún objetivo importante para mí.

Quiero daros las gracias, por interesaros por la aventura, por interesaros por mi, por dar cobertura a todo esto, incluido al blog, el cual ha experimentado una subida impresionante, una entrada masiva de personas de distintos países, más de quince distintos, situándolo en primer lugar en la lista de búsquedas de Google, cuando hace poco tiempo no aparecía ni entre las tres primeras páginas.
Gracias por todo, espero que sigáis esta aventura y la tengáis como propia, ya que conmigo vais todos, los medios melillenses, los lectores de mi blog y todas las personas que me quieren y se han preocupado o interesado por este proyecto que con tantísima ilusión y motivación estoy llevando a cabo.






martes, 19 de enero de 2016

No hay dos sin tres


Desprevenidos... medio despistados y cansados de todo el día. Así nos pilló el último entrenamiento en el Teide. 

Antonio, Cesar y yo.
Durante el transcurso del sábado decidimos que lo haríamos, íbamos a subir al pico. Y lo íbamos hacer ese mismo día, bueno en la madrugada del domingo, pero vamos, que no íbamos a dormir nada. Sin descansar, Cesar y yo quedamos sobre las 00:00 en mi casa, pondríamos rumbo a la base del Teide donde calculábamos llegar sobre las 01:15 para iniciar el ascenso desde montaña blanca. Unas seis horas y media de camino nos esperarían, preparando todo sobre las 23:00 comunico en Facebook el nuevo entrenamiento, 40 minutos después  mi amigo de la infancia, Antonio, que vive también aquí, solo unas calles paralelas a la mía, me dice que se apunta... parecía de broma, quedaban unos 10 minutos para salir cuando lo decide y a las 00:10 ya estamos todos dispuestos para salir.

En el refugio Altavista.
Largo recorrido durante una noche cerrada para entre risas llegar al destino. Ya estábamos en montaña blanca, nos preparamos un poco y en marcha. Dejo aquí el perfil de lo que hice, calculado con mi Suunto Ámbit3 Peak.

A la 04:05 horas, llegamos al punto de nuestra primera parada, hasta este punto a todo lo anterior lo llamo "el calentamiento" poco desnivel en unos 4,5 km. Nos tomamos un respiro, un pequeño descanso con té incluido y vuelta a la senda. Esta vez empieza lo durillo, bastante desnivel y terreno escarpado, muchas curvas que te mellan la moral, el regalo es ver el techo del refugio que te indica que ya has pasado más de la mitad del trayecto completo, aunque aún queda lo más difícil.

Amaneciendo.
Hicimos una parada en el refugio, corta o se me hizo así,  yo hubiera pedido una cama, las horas sin dormir ya se iban notando. Salimos un momento después y empezamos el tramo "rompe piernas". De tanto ver o mejor dicho, no ver nada y guiarme solo por lo que alumbra mi foco frontal ya se me nubla la vista varias veces, el mal de altura empieza aparecer, hemos subido mucho y muy rápido como ya veía en el Suunto, un dolor de cabeza y un malestar general me dicen: ¿Hola que tal? Aquí estamos.

Tenerife, La Palma, La Gomera y El Hierro, 4 en 1.
Hacia el Norte.
A las 06:55 horas, llegamos por fin al teleférico,  ya solo queda el último  tramo, por el camino dejamos media vida y a algunos/as enterados/as, que te adelantan como pensando "estoy más  fuerte que tu" y al rato vuelves a pillar por el camino pensando "jajaja coge airito mi niño/a" ellos miran asombrados, ¿cómo es posible que con ese paso me haya cogido? Paso nepalí lo ha bautizado mi mente, lentitos pero constantes.
Ya sólo queda... lo peor, el mayor desnivel, casi escalada. Doscientos metros hasta la cumbre, mi tercera vez. 
La verdad es que estoy reventado, quería  notar esa sensación  de no poder dar un paso más y la sentí. Quería tener la oportunidad de probarme mentalmente y así lo hice, cortita pausa por que empezaba a amanecer y sin parar ni una sola vez, me dije, vamos para arriba. No paré, aminoré el paso hasta los 0,0001 kilómetros por hora, sí, pero no paré ni una sola vez, al contrario que las veces anteriores. 

Sol de Invierno.
Primero llegó Cesar, fuerte como un caballo y con los tenis pidiendo el cambio, detrás llegué  yo, conteniéndome las ganas de gritar, tras cinco horas y media. Después Antonio, que se quedó atrás poniéndose una rodillera, ya que la rodilla le dijo basta y aún así llegó.

Vimos un amanecer precioso, hacía mucho frio, más que por la baja temperatura por el sudor acumulado en la camiseta, polar, etc. Me relajé tanto que casi me vence el sueño, casi me quedo dormido allí arriba, ¿os parece raro o increíble? probad este entrenamiento sin dormir el día antes.
Estuvimos un rato arriba, más que ninguna otra vez, y comenzamos el descenso. Llegamos al teleférico y reventados no tuvimos otra opción que cogerlo y volver a los coches.

Fue una experiencia muy bonita, llegar con Cesar, su primera vez y con Antonio, compañero desde primero de EGB, y en esas condiciones duras y sin perder ninguno la sonrisa. Eso queda para nosotros. Gracias a los dos por compartir conmigo estos entrenamientos y de hacérmelos más amenos, gracias por compartir esta experiencia y ayudarme a conseguir otra cumbre, gracias.

Tercera cumbre.
Aprendí de algún error anterior como por ejemplo no parar tanto, y cometí otros, como ir demasiado rápido al principio y por la mitad, a pesar de todo sigo aprendiendo, de eso se trata. El próximo entrenamiento con mi compañero de viaje. Espero aplicar lo aprendido y reconocer bien en que otras cosas me equivoco, el Himalaya no perdona y un error puede costarme el viaje, o algo más. 

Antonio, Cesar y yo en la cumbre.
Antonio.
Yo reventado.

sábado, 16 de enero de 2016

Videos entrenamiento en el Teide.

Os dejo aquí los videos de uno de los entrenamientos realizados en el Teide, descritos y analizados en entradas anteriores.
Un video hecho con un toque de humor que no quita lo duro que fué aquellos dos días de duro entrenamiento.
Gracias a Biomagnetismoespaña.com por la edición y el montaje de estos videos.

También podéis verlos en la pestaña de Videos a través de mi canal en Youtube.

--Trailer.
--Video de los mejores momentos.